Réstale años a tus articulaciones

Con el paso del tiempo, la piel del cuerpo va perdiendo tensión y aparecen arrugas, descolgamientos y cúmulos de grasa localizada.

Los codos y las rodillas son regiones del cuerpo a las que se presta poca atención a la hora de pensar en un tratamiento estético. Sin embargo, son un claro indicador del paso del tiempo y la edad, ya que la piel alrededor se vuelve más fina, se cubren de pliegues y se quedan poco a poco sin tono, haciendo que mujeres (y hombres también) no quieran enseñarlos.

Hay quien piensa que no hay solución para zonas de su cuerpo con las que no se sienten a gusto. Pero esta idea es totalmente errónea, pues hay tratamientos sencillos y seguros para mejorar y prevenir el envejecimiento, con la combinación de técnicas como los hilos tensores, el ácido hialurónico, la carboxiterapia o la mesoterapia, entre otras.

    PIDE INFORMACIÓN SIN COMPROMISO

    He leído y acepto la política de privacidad

    La combinación de estas técnicas hace que mejore significativamente la flacidez, aumente la producción de colágeno y elastina, lo que da como consecuencia unos codos y rodillas más hidratados, disminuyendo así la apariencia rugosa y áspera de esta zona.

    Solicita información llamando al 672364736

    ¿Por qué no tratar los codos y rodillas?

    Los tratamientos de codos y rodillas son ideales en el caso de que se quiera utilizar pantalón corto, falda o camisetas de manga corta, especialmente en verano, ofreciendo un aspecto de frescura y vitalidad.

    También cabe destacar que los resultados de estos tratamientos se aprecian mucho desde la primera sesión, siendo duraderos con tan solo un pequeño mantenimiento y/o retoques.

    ¿Cómo se realiza el diagnóstico y el tratamiento?

    El rejuvenecimiento de codos y rodillas es un tratamiento cuyo diagnóstico se realiza de forma individual, utilizando distintos tipos de técnicas de Medicina Estética. La técnica principal es la mesoterapia en sus múltiples subtécnicas.

    A partir del diagnóstico, se enumeran las sesiones (normalmente un mínimo de 4 y un máximo de 12 anuales). Se utiliza ácido hialurónico no reticulado, aminoácidos, oligoelementos, plasma rico en plaquetas, silicio orgánico, péptidos inductores, vitaminas, DEMAE y carboxiterapia. Estos se combinan en función de lo que requiera cada paciente individual, habiendo casos más extremos donde se utilizan inductores del colágeno tipo carboximetilcelulosa o hidroxiapatita, o bien rellenos como ácido hialurónico reticulado, inclusive hilos de polidioxanona (PDO).

    El tratamiento variará en función del paciente y de su tipo de piel. Normalmente tiene una duración mínima de un año y el secreto se encuentra en su mantenimiento.